Conoce cuales son los 10 secretos del siglo XX

Abril 11, 2007 at 4:18 pm (información)

Conoce cuales son los 10 secretos del siglo XX
Si los científicos se preguntan sobre temas claves en la evolución y creación de nuestro universo, periodistas e historiadores, entre otros,  aún siguen buscando respuestas a algunos acontecimientos que han marcado nuestra más reciente historia. Desde el posible asesinato de Marilyn a la composición de la formula secreta de la Coca Cola, son los misterios que aún quedan por resolver. Hoy, conoceremos uno de ellos, la identidad del personaje que fallece en la sexta entrega de Harry Potter

 
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Hace unas semanas se desvelo la verdadera identidad de uno de los personajes “clave” en la reciente historia estadounidense. Estamos hablando de Mark Felt, el hombre que fue conocido como el mítico Garganta Profunda y que gracias a sus confidencias ayudó a desvelar la actuación de la administración Nixon en el llamado caso Watergate

La identidad de este personaje ha sido uno de los temas de mayor controversia en los EEUU. Durante años, los medios especularon sobre su verdadera identidad llenando paginas y paginas de diarios y revistas, así como programas especiales de la TV.

Resuelta la incógnita de Watergate, aún quedan varios “secretos” por conocer y que fueron resumidos por la BBC. Estos son los más destacados:

1 En 1975, Jimmy Hoffa, el poderoso líder sindical estadounidense, desapareció sin dejar huellas luego de reunirse con “alguien” en un restaurante de Detroit. Según The History Channel, muchos piensan que la mafia estuvo detrás de la desaparición de Hoffa, pero la verdad sigue siendo una incógnita, al igual que el destino del cuerpo del sindicalista.

2 Lord Lucan, un conocido aristócrata británico, desapareció una noche de 1974, justo un día después de que la niñera que cuidaba a sus tres hijos apareciera muerta en la casa de la empingorotada familia. Al tipo nunca más se le encontró, aunque son varios los que juran haberlo visto en distintos puntos del globo. Y más de alguien dice haber tomado té con el lord.

3 La formula de la Coca Cola. Se supone que en la bóveda de un banco situado en alguna parte de Georgia, Estados Unidos, se esconde bajo siete llaves la receta de la Coca-Cola. Se dice que sólo entre dos y cuatro ejecutivos de la firma saben dónde se oculta el codiciado papel y se rumorea que para cuidar el secreto estos ejecutivos nunca viajan juntos y que entre ellos deben aprobar un sucesor si alguno de los celadores de la gasesosa muere.

4 ¿Quien mató a JF Kennedy?. El Selecto Comité para Asesinatos del Congreso de Estados Unidos declaró en 1979 que en una cinta grabada por una radio policial en el momento en que asesinaban a John F. Kennedy, se escuchaban cuatro disparos que parecían venir de dos lados distintos. El comité concluyó que Lee Harvey Oswald -el asesino que fue asesinado antes de declarar- probablemente no había actuado solo. Un dato más para la pregunta de ¿quién mató a JFK?

5 En 1983, el trofeo Jules Rimet fue robado. La presea futbolera que Brasil se llevó a casa después de ganar tres veces la Copa del Mundo nunca fue hallada. Se cree que los ladrones la fundieron.

6 Nadie sabe quién es el hombre que desde 1990 ha entrado en más de 90 casas de mujeres británicas de entre 68 y 88 años. Sólo se sabe que ha violado a las ancianas y que el semen y el patrón de comportamiento lo delatan como único autor.

7 Esto pasó en Irlanda, en 1983. Un año después de terminar su gloriosa etapa en las carreras, el purasangre Shergar fue robado del Stud Ballymany, del Aga Khan. Nunca se supo qué pasó con el caballo.

8 ¿Quién mató a Marilyn? Se habla de suicidio y de asesinato. Hace unos años Donald H. Wolfe escribió un libro con la tesis de que Bob Kennedy habría instigado el asesinato de la rubia actriz. Pero nadie sabe.

9 ¿Quien muere en Harry Potter?. Otro de los grandes misterios por resolver es la identidad del personaje que muere en la próxima entrega de Harry Potter. Según J. K. Rowling, un personaje clave deja de existir en el libro que viene. Este secreto, a diferencia de los otros, tiene fecha de revelación. Hoy, sábado, sale al mercado el sexto volumen de la saga y conoceremos uno de los secretos mayor guardados por la industria editorial y que ha llevado de cabeza a los millones de seguidores del joven mago.

10. Existen otras incógnitas, que para algunos expertos, no son más que meras especulaciones. Entre ellas figuran la presencia de presuntos extraterrestres en nuestro planeta y los famosos expedientes del Gobierno estadounidense sobre estos casos que gracias a la serie “Expediente X” (X Files) levantaron todo tipo de especulaciones. También, se desconoce un buen número de temas relativos al fin del III Reich. Desde el destino del tesoro que acumularon las SS, la nueva “identidad” que adoptaron algunos dirigentes de ese periodo negro de la historia contemporánea y como, no, si realmente Hitler falleció, o no, en el bunker al finalizar la II Guerra Mundial

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EL ACTO FALLIDO.

Marzo 27, 2007 at 4:56 pm (información, profesional)

   El termino acto fallido fue introducido por Freud ya en los inicios de sus conceptualizaciones teóricas , como sabemos el formuló una línea nueva de trabajo psicoterapéutico, el Psicoanálisis, que tanto entendimiento ha traído a la comprensión profunda del psiquismo humano. Acto fallido es  aquel acto que manifiesta la forma de expresión contraria a la intención original del sujeto. Puede ser en la acción, en el discurso verbal, o en un gesto,

 Podríamos preguntarnos que es lo que esta ocasionando este cortocircuito interno /externo, la respuesta según lo que Freud estudio era que de alguna manera ese decir o hacer entraba en conflicto o interfería con algún deseo o cadena de pensamientos inconscientes por supuesto.

 Solo quedaba expuesto el fallo, el porque, era una tarea ardua y no siempre asequible a la conciencia.

Mencionaremos ahora las formas posibles en que se presentan estos actos fallidos y en algunos casos como los denomino Freud particularmente.

   lapsus de la lengua, o verbales (lapsus linguae)

errores de escritura de la pluma o gráficos (palabra escrita)

las  “meteduras de pata” como solemos llamarla . Donde uno dice algo a otro que si lo hubiese pensado probablemente no lo habría dicho.

errores de lectura, es decir se lee algo mal,

También se incluyen olvidos de paraguas o alguna pertenencia en algún lugar,(otra casa, en el trabajo etc.)

Extravíos , implica no recordar donde guardamos algo sea nuestro o de otro.

 Es importante destacar que estos lapsos que Freud enmarco dentro de lo que el llamo Psicopatología de la vida Cotidiana dado  que se producen  con frecuencia  en la vida corriente de todas las personas, incluyendo las que tienen salud psíquica; y también que no son producto de la casualidad o el descuido, sino que como hemos expuesto están movidos por un deseo inconsciente que no encontraría otra forma de aflorar a la conciencia que burlando de esta manera la censura interna que mantiene lo inconsciente oculto.

 El acto fallido  en síntesis es una especie de traición que nos hace el inconsciente haciéndonos decir lo que conscientemente no queríamos decir, es decir, revelando un deseo o intención inconcientes. El yo siempre puede disculparse, tras un acto fallido, diciendo que no era eso lo que quería decir pero siempre alguna verdad hay allí.

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La política exterior norteamericana 1941-1947

Marzo 8, 2007 at 5:40 pm (historias, información)

La entrada de Estados Unidos a la Segunda Guerra Mundial significó un cambio en los objetivos de la política exterior de ese país. Hasta entonces había predominado una postura aislacionista que buscaba asegurar los principios liberales de libre mercado[1]. Sin embargo, las transformaciones sociales, políticas y económicas del escenario mundial tras la finalización de la Primera Guerra volvieron ineficaz a la política exterior norteamericana. A pesar de la penosa situación económica en la que se encontraban las naciones europeas que habían participado de este conflicto, Estados Unidos no asumió sus responsabilidades como primera nación acreedora, desconociendo, así, la incidencia que la economía norteamericana tenía en la economía mundial. El crack de Wall Street en octubre de 1929 provocó un cambio en la conciencia de la clase dominante norteamericana: la autorregulación de mercado y del sistema internacional eran impracticables bajo esta nueva coyuntura.

No obstante, el acontecimiento que modificó los objetivos de la política exterior norteamericana fue el bombardeo japonés a Pearl Harbor en 1941. Tras este hecho, la sociedad norteamericana se encontraba en pánico dispuesta a apoyar medidas a favor del involucramiento directo de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. Asimismo, este ataque fue el detonante que convenció al gobierno norteamericano que el aislacionismo debía llegar a su fin: a partir de ese momento “cualquier modificación sobre el rumbo de la política exterior norteamericana sólo se haría desde la nueva percepción de Estados Unidos como primera potencia mundial, con firmes compromisos en organizaciones políticas y económicas multilaterales”[2]. Siguiendo esta premisa, Estados Unidos buscaría los siguientes objetivos para no volver a cometer errores del pasado: infligir la derrota total de cualquier nación adversaria destruyendo su estructura militar para imposibilitar su resurgimiento; evitar una depresión económica como la surgida durante el período de entreguerra diseñando organismos internacionales que cimienten la base de un capitalismo mundial (ejemplo de ello fue la creación del Fondo Monetario Internacional durante la conferencia de Bretton Woods en 1944); asegurar la autodeterminación de todas las naciones y la construcción de una organización mundial que actuase como mecanismo de seguridad en la que Estados Unidas tuviera participación plena (esto se vio reflejado en la constitución de las Naciones Unidas creada en la conferencia de Yalta de 1945).

        Sin embargo, tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, estos objetivos chocarían con los intereses de la otra superpotencia de la posguerra, Unión Soviética. En particular, para los soviéticos, por razones de seguridad, era necesario constituir una esfera de influencia integrada por varios países de Europa Oriental, lo cual violaba el principio de autodeterminación de los pueblos que Estados Unidos reclamaba. A ello debemos sumarle, que Unión Soviética se mantuvo intransigente con respecto a su reclamo de no brindar ningún tipo de asistencia a Alemania, yendo contra la posición norteamericana que buscaba otorgar asistencia económica a este país.

Por otro lado, al finalizar la guerra Europa se encontraba económicamente arruinada. Ante esta situación, los gobiernos de  varios países se vieron “amenazados” por los partidos comunistas, los cuales habían ganado una alta popularidad debido a su activo papel en la resistencia contra el eje. En este sentido, para el gobierno de Estados Unidos existían serias posibilidades de que se produzcan revoluciones comunistas en Europa occidental, las cuales debían ser evitadas ya que eran incompatibles con las concepciones norteamericanas que postulaban la necesidad de un sistema internacional de libertad de mercado y capitales. 

A todo esto debemos sumarle una creciente desconfianza de los funcionarios de Estados Unidos con respecto a los objetivos de Unión Soviética, lo cual los llevó a la conclusión de que había que impulsar una política de contención de este país. Básicamente, sospechaban de la abolición de la Comintern, de un supuesto abandono de la táctica de “frente popular”, de los verdaderos intereses de Stalin (quien en 1946 había realizado un discurso en el que manifestaba  la incompatibilidad entre comunismo y capitalismo), de las acciones de la URSS en Irán, y de una posible invasión de Turquía[3].  Este temor pudo verse reflejado en la redacción del celebre telegrama de las 8000 palabras por parte del diplomático George Kennan que advertía que los soviéticos buscarían acrecentar su esfera de influencia debido a que consideraban imposible la coexistencia pacífica entre el sistema capitalista y el socialista.

Podemos considerar la elaboración de la Doctrina Truman[4] en marzo de 1947 como el momento en que el gobierno norteamericano oficializó su postura con respecto a Unión Soviética. En su discurso ante el congreso, el presidente Truman señalaba que: “[...] un modo de vivir está basado en la voluntad de la mayoría, y es distinguido por instituciones libres, el gobierno representativo, elecciones libres, las garantías de libertad individual, la libertad de palabra y la religión, y ser libres de toda opresión política. El segundo modo de vivir está basado en voluntad de una minoría impuesta por la fuerza a la mayoría. Este confía en el terror y la opresión, en una prensa controlada; elecciones amañadas y la supresión de las libertades personales. Creo que ésta debe ser la política de los Estados Unidos para apoyar a los pueblos libres que se oponen a la subyugación que intentan las minorías armadas o por presiones externas.[...]” Representando más que el sólo temor a que Grecia y Turquía pudiesen llegar a estar controlados por los comunistas, la Doctrina Truman demostraba que Estados Unidos había abandonado definitivamente el aislacionismo y asumía el rol de liderazgo mundial.

En conclusión, esta tensa coyuntura evidenciaba el comienzo de un enfrentamiento a escala planetaria entre Estados Unidos y Unión Soviética que duraría casi cuarenta y cinco años, conocido como “Guerra Fría”[5]. No obstante, basándonos en el historiador inglés Eric Hobsbawm[6], la URSS no representaba ninguna amenaza real inmediata para Estados Unidos ya que luego de la Segunda Guerra Mundial había quedado en ruinas, económicamente destruida y con una gran falta de adhesión al régimen por parte de la población que se encontraba en sus países satélites[7]. Para este autor, la naturaleza de este enfrentamiento puede explicarse en la necesidad que tenía el gobierno y la clase dominante estadounidense en construir un enemigo exterior tras el fin de la Segunda Guerra Mundial: si la sociedad norteamericana se sentía amenazada por el “peligro comunista”, el gobierno norteamericanos podría justificar el rol de liderazgo mundial de Estados Unidos e invertir grandes sumas de dinero para financiar la política exterior norteamericana, beneficiando con ello, principalmente a la clase dominante representante del complejo militar industrial.

 


 

Etapas de la Guerra Fría

 

En términos cronológicos, basándonos en el historiador inglés Eric Hobsbawm[8], podemos dividir a la Guerra Fría en tres etapas:

·          Etapa de la Guerra Fría “Caliente” (1945-1953): El período que va desde la finalización de la Segunda Guerra Mundial con el bombardeo atómico sobre Hiroshima y Nagasaki por parte de Estados (aunque también puede considerarse el inicio de esta etapa con la enunciación de la Doctrina Truman en 1947), hasta el final de la Guerra de Corea es considerado como el más cercano a un enfrentamiento real entre estas dos superpotencias. Durante esta época el temor de los norteamericanos a la desintegración social o la revolución de los países no soviéticos de Eurasia parecían estar fundamentados con la toma del poder en China por parte de los comunistas. Por su parte la URSS temía el monopolio del armamento atómico de Estados Unidos y a sus declaraciones de anticomunismo militante, mientras que la solidez del bloque soviético empezaba a resquebrajarse con la ruptura de la Yugoslavia del mariscal Tito en 1948. Esta etapa finalizaría cuando la Unión Soviética consiguió crear armas nucleares (en 1949 la bomba atómica y en 1953 la bomba de hidrógeno), lo cual convenció a ambas superpotencias que una guerra abierta sería un suicidio por lo que ésta fue abandonada como arma política.

·          Etapa de “distensión” (década de 1960 – finales de la década de 1970): En este período prevaleció un acuerdo tácito entre Unión Soviética y Estados Unidos para evitar una posible guerra nuclear. En este sentido, se instaló el teléfono rojo que conectaba Washington con el Kremlin y se construyó el muro de Berlín (1961) para cerrar la última frontera indefinida existente entre el Este y el Oeste de Europa. Por otro lado, Estados Unidos aceptó a regañadientes la existencia de Cuba como bastión comunista cuando observó que la posibilidad de expandir la revolución no era posible en el resto de América Latina. Asimismo, ambos países firmaron numerosos tratados para controlar y limitar el armamento nuclear, así como también para establecer vínculos comerciales.

·          Segunda Guerra Fría (Mediados de la década de 1970 – 1989): Entre mediados de la década del ’70 y principios de 1980, Estados Unidos sufrió diversos reveses: la desastrosa derrota en la Guerra de Vietnam, la renuncia del presidente Nixon por el caso de corrupción conocido como “Watergate”, la nueva ola de revoluciones en Centroamérica y la toma de rehenes norteamericanos en Irán. Asimismo, Unión Soviética había ampliado su arsenal nuclear y creado una marina con fuerte presencia mundial. Todo estos factores convencieron a los funcionarios norteamericanos de que su supremacía militar terminaría si no se la reafirmaba con una demostración de fuerza. Esto pudo observarse, sobre todo durante la presidencia neoconservadora de Reagan cuando se eligieron blancos fáciles para hacer una demostración de la fuerza militar norteamericana. Es en este sentido en que se debe entender la invasión de Granada (1983), el ataque naval y aéreo contra Libia (1986) y la invasión a Panamá (1989). Todo ello se vio acompañado por un rebrote de fiebre militarista por parte de ambos bandos que hacía temer un ataque nuclear, principalmente en los primeros años de la década del ‘80.

 

Entre 1987 y 1991, la Unión Soviética colapsó por lo cual la Guerra Fría llegó a su fin. Según Hobsbawm las causas para entender la caída de este país no deben encontrarse en el accionar norteamericano durante la década del ’80, sino más bien en la interacción de la economía socialista con la economía del mundo capitalista a partir de los años sesenta combinado con sus defectos económicos y la falta de una reforma del sistema socialista, estancado desde la década de 1950[9].

 

 




[1] Debemos aclarar que esta postura aislacionista no se aplicaba dentro del continente americano donde -desde la proclamación de la doctrina Monroe en 1823- Estados Unidos había llevado a cabo una  política activa y territorialmente expansionista.

[2] Claudio González Chiaramonte, “La política exterior norteamericana en el siglo XX” en Nigra, F. y Pozzi, P. comp. Huellas imperiales. EEUU de la crisis de acumulación a la globalización capitalista (1930-2000), Buenos Aires, Editorial Imago Mundi, 2003, p. 287.

[3] Ibídem,  pp. 288-290.

[4] Se denomina  Doctrina Truman al discurso brindado por Harry Truman en la sesión conjunta del Congreso el 12 de marzo de 1947. Desde el punto de vista fáctico, este discurso fue realizado cuando había grandes posibilidades que los gobiernos de Grecia y Turquía pasen a estar controlados por los partidos comunistas, tras el retiro de la ayuda económica de Gran Bretaña a estos países. 

[5] Debemos aclarar que no estamos teniendo en cuenta la postura de algunos historiadores -como E. P. Thompson- quienes sostienen que este conflicto al tratarse entre un enfrentamiento entre comunismo y capitalismo, comienza a partir de la Revolución Rusa en 1917. En este trabajo tomamos el comienzo de la Guerra Fría cuando este conflicto alcanzó características globales, es decir, a partir de 1945.

[6] Eric Hobsbawm, Historia del siglo XX, Barcelona, Crítica, 1994, pp. 229-241. 

[7] Por ejemplo, en 1948 la Yugoslavia del mariscal Tito se separó de la Unión Soviética.

[8] Eric Hobsbawm, op. cit., pp. 229-259. 

[9] Ibídem, pp. 254, 255.

 

Autor: Prof. Leandro Molinaro

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Ponen en venta parcelas en la Luna

Febrero 19, 2007 at 2:25 pm (información)

Siguiendo la prosperidad que están alcanzando los viajes de turistas al espacio, una empresa estadounidense fomenta la compra de tierras en el espacio.



Una empresa de EEUU, aprovechando la euforia que los viajes de astronautas chinos han despertado en el país asiático, ha comenzado a poner en venta parcelas de la Luna en China, informó hoy la prensa oficial.La empresa Embajada Lunar, fundada en EEUU en 1980 por el empresario Dennis Hope, presentó ayer públicamente su oferta, que es bastante económica: un acre de la Luna (0,405 hectáreas) por 37 dólares (30 euros).

“El potencial de incremento de su valor es ilimitado” , aseguró Li Jie, jefe ejecutivo de la empresa china subsidiaria de Embajada Lunar, quien presentó el proyecto y fue citado por el diario estatal “China Daily”.

Según los promotores del proyecto, la compra otorga al propietario el derecho a usar los minerales que haya desde la superficie hasta tres kilómetros por debajo de ella, lo que significa 12,15 kilómetros cúbicos de Luna.

Para la venta a ciudadanos chinos, la firma ha reservado un sector del satélite terrestre en el hemisferio norte (desde los 20 grados de latitud a los 24) y entre los 30 y 34 grados de longitud.

La empresa asegura que la venta tiene una base legal incuestionable, y que los compradores recibirán un certificado que los convertirá en propietarios de un trozo de tierra lunar.

Según Hope, el Tratado de las Naciones Unidas sobre el Espacio Exterior, firmado en 1967 (dos años antes de que el hombre llegara a la Luna) establece que los Gobiernos de la Tierra no pueden reclamar propiedad algunas sobre trozos de la Luna, pero no dice nada sobre las empresas o los ciudadanos individuales.

La empresa ya ha ofrecido ventas de tierra selenita en EEUU, Alemania, Reino Unido, Irlanda, Australia, Nueva Zelanda y Japón, y ha encontrado compradores tan selectos como el fallecido presidente estadounidense Ronald Reagan o su antecesor, Jimmy Carter, así como estrellas de Hollywood.

Ahora Embajada Lunar llega a China, un país enloquecido por el espacio sobre todo después de que, el pasado día 17, dos astronautas completaran con éxito la segunda misión tripulada de la historia del país.

Esta vez, el seguimiento el viaje espacial, que duró cinco días, ha sido aún más entusiasta que en la primera misión tripulada, en octubre de 2003, y China ya ha confirmado que continuará el programa con objetivos como la llegada de naves chinas a Marte y a la Luna.


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