EL ACTO FALLIDO.

Marzo 27, 2007 at 4:56 pm (información, profesional)

   El termino acto fallido fue introducido por Freud ya en los inicios de sus conceptualizaciones teóricas , como sabemos el formuló una línea nueva de trabajo psicoterapéutico, el Psicoanálisis, que tanto entendimiento ha traído a la comprensión profunda del psiquismo humano. Acto fallido es  aquel acto que manifiesta la forma de expresión contraria a la intención original del sujeto. Puede ser en la acción, en el discurso verbal, o en un gesto,

 Podríamos preguntarnos que es lo que esta ocasionando este cortocircuito interno /externo, la respuesta según lo que Freud estudio era que de alguna manera ese decir o hacer entraba en conflicto o interfería con algún deseo o cadena de pensamientos inconscientes por supuesto.

 Solo quedaba expuesto el fallo, el porque, era una tarea ardua y no siempre asequible a la conciencia.

Mencionaremos ahora las formas posibles en que se presentan estos actos fallidos y en algunos casos como los denomino Freud particularmente.

   lapsus de la lengua, o verbales (lapsus linguae)

errores de escritura de la pluma o gráficos (palabra escrita)

las  “meteduras de pata” como solemos llamarla . Donde uno dice algo a otro que si lo hubiese pensado probablemente no lo habría dicho.

errores de lectura, es decir se lee algo mal,

También se incluyen olvidos de paraguas o alguna pertenencia en algún lugar,(otra casa, en el trabajo etc.)

Extravíos , implica no recordar donde guardamos algo sea nuestro o de otro.

 Es importante destacar que estos lapsos que Freud enmarco dentro de lo que el llamo Psicopatología de la vida Cotidiana dado  que se producen  con frecuencia  en la vida corriente de todas las personas, incluyendo las que tienen salud psíquica; y también que no son producto de la casualidad o el descuido, sino que como hemos expuesto están movidos por un deseo inconsciente que no encontraría otra forma de aflorar a la conciencia que burlando de esta manera la censura interna que mantiene lo inconsciente oculto.

 El acto fallido  en síntesis es una especie de traición que nos hace el inconsciente haciéndonos decir lo que conscientemente no queríamos decir, es decir, revelando un deseo o intención inconcientes. El yo siempre puede disculparse, tras un acto fallido, diciendo que no era eso lo que quería decir pero siempre alguna verdad hay allí.

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1 / 0 = ¿? (sál de la matemática un momento)

Febrero 26, 2007 at 3:05 pm (general, profesional)

La respuesta a este calculo parece sencilla. No es necesario poseer un doctorado en matemática para afirmar que no se puede dividir por cero. Tampoco faltará aquel que busque presuroso la calculadora (o que use la de su computadora) y que descubra que el resultado es una letra, una “E” de error. Por lo tanto, la respuesta pareciera ser fácil, ya que ya hemos resuelto el problema rápida y eficazmente.

Ahora bien, dejemos por un momento de lado la mecanicidad de las matemáticas y concentrémonos en el calculo en si mismo y en la significación que posee.

La matemática, como cualquier otro lenguaje, es una forma de interpretación y un intento de explicación del mundo y de los hechos que en este se suceden. Por lo tanto, solo puede existir en referencia a “algo”, es decir, a un objeto, sujeto, etc. Ese “algo” es lo que le otorga entidad a dicho lenguaje, siendo la relación con el lo que resulta vital para la existencia del mismo.

De esta forma, si analizamos uno a uno los términos de este calculo (Me refiero a términos en el sentido coloquial lingüístico, y no matemático), podremos ver como el “1” no existe en abstracto, es decir, existe solo como referencia a “algo”, ya que por mas que se pueda abstraer al numero de su referencia para realizar determinados cálculos, este en si mismo se encuentra ligado a su propia condición (a ser lenguaje, a estar destinado y creado para explicar el mundo y lo que en el se encuentra). Por lo tanto, el “1” no es mas que “algo”

Dividir no es otra cosa mas que cortar o compartimentar ese “algo” o “algos” en si mismo o entre ellos.

¿Qué es el “0”? Sin querer entrar en la discusión si es o no un numero y si como tal existe o solo haya aproximaciones a el, nos interesa en este caso la significación del mismo, es decir, entenderlo como lo que es, como un concepto, como una idea. De esta forma, se podría definir, mas allá de sus implicancias matemáticas, como la nada misma, la no existencia, la no acción.

Siendo así, si en este caso tenemos un “algo” y lo queremos dividir por la nada, por la no división, por el no numero, por la no existencia, ¿cuál es el resultado?

¿Cuál es el resultado de no dividir “algo”, de dividirlo por nada?

El resultado es “algo”, o, expresado a través de los filtros del lenguaje matemático, es “1”.

Estas breves líneas no tienen como objetivo discutir la validez de la matemática, sino poner en relieve con este ejemplo lo direccionada que tenemos la mente, y lo poco que ponemos en cuestión las “verdades” que nos enseñan desde pequeños. Resulta inquietante como las repetimos mecánicamente, sin siquiera ponernos a pensar que significan y si hay alguna alternativa a estas u otra forma de analizarlas. Solo las aceptamos como si fueran naturales y las desparramamos por el mundo reproduciendo una única forma de analizar los hechos, que no hace mas que fomentar el conformismo y la falta de análisis critico de lo que se nos presenta.

Es por ello que cuando pregunte cuanto es “1” dividido “0” la respuesta aprendida, inmediata y automática será “no se puede hacer”. En estos casos, cuestione el por qué y verá como los limites de dicha respuesta harán su aparición. Es precisamente allí donde el asunto se pondrá realmente interesante.

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AUTOR : LIC. Pablo H. Naruszczynski

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Nunca es demasiado tarde para encontrar la felicidad

Febrero 18, 2007 at 10:33 pm (profesional)

Feliz es aquel cuya fuente de fe y de optimismo no se agota nunca. Nadie ha descubierto todavía un camino único hacia la felicidad. Cada uno tiene su propio camino que lo conduce a un estado de paz y de satisfacción.

El mundo podría ser más feliz si los hombre en lugar de sembrar el mal, sembrasen el bien. Si en vez de dar impulso al cerebro, actuaran más con el corazón. La mayor satisfacción es secar una lágrima y provocar una sonrisa de felicidad. Felices los que saben soñar, escuchar el canto de los pájaros y deleitarse con el perfume de las flores.

Existen muchos tipos de riqueza. La más importante es ser feliz y estar contento con lo que se posee. Las pequeñas satisfacciones obtenidas son ladrillos con los que podemos construir la propia felicidad. La plena felicidad consiste en no ser feliz uno solo. 

La vida es un fascinante romance compuesto de varios capítulos. Cada página, es un día vivido, una derrota o una victoria alcanzada. Nosotros, como autores, debemos dar a ese romance un desenlace armonioso y feliz. Vivimos el día de hoy alegres y felices. Dejemos nuestra mente y corazón preparados para las sorpresas que enfrentaremos mañana, con el mismo entusiasmo de hoy.

Una familia debe ser como un jardín: con sinceridad, abonar la tierra; con cariño plantar, con amor, recoger los frutos. En la amistad verdadera nada se pide, todo se recibe.

Quien descubrió la experiencia propia, que la alegría de la vida consiste en dar más que en recibir, encontrará el camino seguro hacia la felicidad. El ideal humano exige que cada uno sea constructor de puentes que nos permitan unirnos cada vez más. 

Unir es armonizar. La verdadera unión de los seres humanos sólo se realizará cuando todos, en armonía perfecta, se tornen seguidores de las leyes divinas. Caminar tomados de las manos es la manera aconsejable de llegar con rapidez a las metas. Quien no sueña con los ojos abiertos, no contempla la belleza del Universo.

Feliz es quien sabe conquistar simpatías y afectos, y cuyo corazón es un imán que atrae la bondad de otros y la bendición divina. Los proyectos se realizan, las riquezas se acumulan, la paz se conquista, la felicidad necesita encontrarse. Los triunfadores no necesitan buscar nuevos amigos. Ellos surgen espontáneamente.

Felices son aquellos que saben encender la luz de la esperanza en la mayor y más temible oscuridad. Olvidamos con facilidad el cariño recibido, pero dejamos grabadas en nuestro corazón las injurias que nos hacen. La historia humana se escribe con lágrimas y con el sacrificio de millones de individuos que son olvidados. La misión de las futuras generaciones es encontrar una nueva manera de escribirla sin sangre y sin lágrimas, pero con mucha humildad, amor y justicia.

Nunca tenemos que querer ser más felices de lo que somos. Quien sabe renunciar, vive mejor. Rara vez damos real valor a lo que poseemos. Sin embargo, exageramos y subestimamos el valor de lo que tenemos, pero que deberíamos tener.

Las ideas del hombre son como notas musicales. Corresponde a cada uno ordenarlas adecuadamente, para crear una melodiosa sinfonía. Vivir honestamente es el primer escalón para alcanzar la paz.

La mejor defensa contra la tristeza es querer ser feliz. Verdadero amigo es quien participa de nuestras alegrías y sufre con nuestro sufrimiento. Las lágrimas de alegría son semillas para el árbol de satisfacción y de felicidad. La alegría es un mandamiento que cada uno debería incluir en su “código de leyes” y utilizarlo como regla básica para una vida mejor. Quien no siembra no puede cosechar. Seamos buenos sembradores para que podamos recolectar abundantemente.

La bondad no se improvisa, se necesita tenerla para ofrecerla. 

Nuestra más grande falla es rehusar ser lo que en realidad somos. El que acepta los propios fracasos con naturalidad, construye puentes para transponer ríos. Necesitamos ser conscientes de que tiempos mejores no dependen de otros, sino de nosotros. Solamente con actitudes valientes, equilibradas y justas estaremos creando condiciones para ello.Si pretendemos mejorar el mundo, sería bueno comenzar primero por nosotros mismos. 

Con las quejas de ayer y con el miedo del mañana, estamos perdiendo la felicidad de hoy. El dinero es importante para vivir, pero no debe ser el objetivo de la vida  Si no, perdemos la libertad tornándonos esclavos de su valor.

No existe la soledad para el que contempla el azul del cielo, escucha el canto de los pájaros y siente latir el corazón del prójimo.

Perdonar no cuesta nada y nos ofrece mucho. El odio es el aire viciado que contamina a los hombres.

El más fácil llorar que reir. Cuando invertimos el orden, somos más serenos y felices.

El ayer, el hoy y el mañana del individuo deben formar un hermoso trío que equilibre su existencia.

No desear lo que no podemos alcanzar nos hace menos envidiosos, más libres y felices. Quien puede controlarse es creador de su propia felicidad. Todos estamos sujetos a posibles equivocaciones. No aclararlas, es continuar caminando en lo oscuro.

Quien no posee nada más que dinero difícilmente podrá comprar la felicidad.

Podemos arriesgar algo importante y duradero si nos inspira la confianza y sentimos el gran mensaje del cual somos portadores. Seamos apóstoles de los nuevos tiempos; acercándonos a los hombres, practicando la caridad, implantando la justicia y sembrando el amor.

NUNCA ES DEMASIADO TARDE PARA RECOMENZAR LA VIDA
Encontrar el sentido de la vida es descubrir caminos hacia el encuentro con Dios. Es llenar el gran vacío que dinero ni posición llenan. Valorice cada instante de su día, pues los momentos pasados no vuelven más. Es una irreparable pérdida para una vida demasiado corta. La vida es como un ramo de flores, bello y perfumado, que recibimos con satisfacción.
Cada flor es una alegría, cada espina una decepción. Pero, es un ramo de flores que apreciamos porque nos gusta.

Un día sin alegría es un día que pasó sin resonar en nuestra vida y que podemos considerarlo perdido.

Sin justicia la vida corre enorme peligro. Por eso, el gran deber del hombre es ser justo y, con sus obras, motivar a otros conductas semejantes 

La vida es una continua lección. Siempre somos alumnos y nunca nos graduamos. Los triunfos son pequeñso certificados de lo aprendido. La felicidad es el diploma final de que comprendimos bien las lecciones. Con llantos y lamentos nadie consigue solucionar sus problemas. Las lágrimas forman velos que nos dificultan ver con claridad.

Es noble el respetar opiniones ajenas dominando las propias pasiones. Es un camino seguro para conquistar amigos y volvernos más dignos. La dignidad humana es un precioso don que poseemos. Es símbolo de nuestro carácter que manifiesta el valor ético de nuestros hechos cotidianos.

En la desgracia, muchas veces encontramos a los verdaderos amigos. Nuestras buenas acciones irradian tanto calor que derriten hasta el hielo de la indiferencia. Hacer bien no es una ayuda, sino una obligación del hombre.

Ridículos son aquellos que pretenden usar máscaras para parecer diferentes.

Comprender las dificultades de otros nos hace más tolerantes con nosotros mismos. La solidaridad se aprende en el hogar, pero debemos aplicarla en todos los caminos de nuestra vida. Callar ante la injusticia cuando se debería protestar, disminuye al hombre haciéndolo cobarde. 

Enfermo verdadero es aquel que no cree en su recuperación.

Quien aleja el odio de su corazón, ayuda a diseminar el bien.

Debemos utilizar nuestro poder respetando el prójimo, y nuestras fuerzas en acciones constructivas.

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No se preocupe: ¡Ocúpese!

Febrero 18, 2007 at 10:31 pm (profesional)

Muchas personas pasan por la vida preocupándose y llenándose de tensión y de estrés por trabajos no realizados o por pendientes sin atender. Es posible que haya notado un incremento en su estrés a partir de su nombramiento como Gerente de Ventas, debido, justamente, a las nuevas tareas de liderazgo que ahora se espera que usted ejerza.

Pero es bueno recordarle una recomendación clave que nos dan los expertos en autocontrol ejecutivo: “No se preocupe: ¡Ocúpese!

En realidad, esa frase encierra la gran verdad que diferencia a quienes hacen de quienes parecen no avanzar. Preocuparse significa “ocuparse antes”. Es decir, se trata de una acción en la cual usted podría estar desperdiciando energía y neuronas “antes de tiempo”.

Se dice que un alto porcentaje de las cosas que nos preocupan nunca llegan a ocurrir. De hecho, muchas de esas preocupaciones tienen su base en el pasado; es decir, ¡hasta nos preocupamos por cosas que ya hicimos, o sea por el pasado!

Sin embargo, la medicina es fácil de aplicar, si usted, como todo un líder que es, reenfoca sus energías: ¡ocúpese! Esto quiere decir que es mejor aprovechar las neuronas haciendo algo en relación con lo que nos “preocupa” y no sólo “pensando en ello”. “Ocúpese” significa que debemos tomar acción.

Si vemos en nuestro departamento, por ejemplo, una situación anómala que podría perjudicar el servicio a los clientes, o si detectamos que estamos descuidando las tareas que se nos encomendaron ¡ocupémonos, hagamos algo, pongámonos manos a la obra”.

Recuerde que el el estrés se reduce cuando usted lo intenta. Sí, con sólo que lo intente, que haga algo, que su mente se “ocupe” en resolver la situación, con sólo eso, su autoestima sube porque usted se siente útil.

¿Significa eso que tendrá que salir siempre, cada vez, con una solución única y sorprendente? ¡De ninguna manera! Simplemente trace un plan, tome un enfoque proactivo y al final usted estará más satisfecho consigo mismo porque usted sabe que, como trabajador responsable, hizo todo lo que pudo.

El simple hecho de hacer algo mejorará su situación, bajará su estrés y relajará su estado mental. Así que ya lo sabe: No se preocupe, mejor ¡ocúpese!

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