La nostalgia
La nostalgia (del griego clásico νόστος “regreso” y ἄλγος “dolor”) describe un anhelo del pasado, a menudo idealizado y poco realista.
La nostalgia es referida comúnmente no como una enfermedad ni un campo del estudio, sino como un sentimiento que cualquier persona normal puede tener. La nostalgia se puede asociar a menudo con una memoria cariñosa de niñez, una persona, un cierto juego o un objeto personal estimado.
Los estudios muestran que muchas personas creen que en años o décadas pasadas las personas estaban mejor de lo que están ahora, con un nivel de vida más alto, incluso cuando esto no es siempre el caso. Esta creencia es muy típica de la nostalgia. Los artículos en la Cultura Pop a menudo pueden provocar un sentimiento fuerte de la nostalgia.
La nostalgia ya no se refiere a una enfermedad, sin embargo puede conllevar síntomas que son tanto verdaderos como físicos en la naturaleza. Estos síntomas pueden incluir, opresión en el pecho y/o garganta, el dolor en la boca del estómago, y se sabe que la nostalgia puede llevar a la desesperación.
¿POR QUIEN DOBLAN LAS CAMPANAS? “FOR WHOM THE BELL TOLLS”
LUCHAN EN
LA COLINA TEMPRANO POR LA MAÑANA
ESCALOFRÍO CONSTANTE POR DENTRO
ARMA QUE GRITA, SIGUEN CORRIENDO
POR EL GRIS INTERMINABLE
CONTINÚAN LUCHANDO, PORQUE TIENEN RAZÓN
SI, PERO ¿QUIÉN PUEDE DECIRLO?
POR UNA COLINA LOS HOMBRES MATAN
¿POR QUÉ? NO LO SABEN
LAS HERIDAS SUFRIDAS PONEN A PRUBA SU ORGULLO
HOMBRES DE CINCO, AÚN VIVOS
A TRAVÉS DEL BRILLO FURIOSO
VUELTOS LOCOS POR EL DOLOR
QUE SEGURO CONOCEN
ESTRIBILLO:
¿POR QUIEN DOBLAN LAS CAMPANAS?
EL TIEMPO CONTINÚA SU MARCHA
¿POR QUIEN DOBLAN LAS CAMPANAS?
HECHA UN VISTAZO AL CIELO
JUSTO ANTES DE MORIR
ES LA ÚLTIMA VEZ QUE LO HARÁS
RUGIDO ENNEGRECIDO, RUGIDO MASIVO
LLENA EL CIELO QUE SE DESMORONA
LA META DESTROZADA LLENA SU ALMA
CON UN GRITO CRUEL
AHORA SUS OJOS SON MÁS EXTRAÑOS
A ESTE MISTERIO
ÉL ESCUCHA EL SILENCIO MUY FUERTE
GRIETA DEL AMANECER, TODO SE HA IDO
EXCEPTO EL DESEO DE EXISTIR
AHORA VEN LO QUE SERÁ
OJOS CEGADOS PARA VER
El Imperdonado “The Unforgiven”
Sangre nueva se une esta Tierra Y rapidamente él es sometido A través de constante desgracia dolorosa El joven aprende las reglas de ellos Con el tiempo el chico se acerca Este muchacho azotador lo hizo mal Privado de todos sus pensamientos El joven lucha y lucha, él conoce Una promesa para él mismo Que nunca a partir de hoy Le quitarán su voluntdad Lo que sentí, lo que supe Nunca brilló a través de lo que mostré Nunca existo, nunca yo No veré lo que pudo haber sido Lo que sentí, lo que supe Nunca brilló a través de lo que mostré Nunca libre, nunca yo Entonces os nombro imperdonado Dedicaron sus vidas A dirigir todo lo de él Él trata de complacerlos a todos Él es este hombre amargo Durante todo su vida lo mismo Constantemente combatió Esta lucha que no puede ganar Ellos ven un hombre cansado que ya no se preocupa El viejo entonces se prepara Para morir arrepentido Ese viejo de aquí soy yo Tu me rotulaste Yo te rotularé Entonces os nombro imperdonado
Cuando el imaginar puede hacerte tan feliz”
Dos hombres, ambos muy enfermos, ocupaban la misma habitación de un hospital.
A uno se le permitía sentarse en su cama cada tarde, durante una hora, para ayudarle a drenar el liquido de sus pulmones.
Su cama daba a la única ventana de la habitación. El otro hombre tenía que estar todo el tiempo boca arriba.
Los dos charlaban durante horas. Hablaban de sus mujeres y sus familias, sus hogares, sus trabajos, su estancia en el servicio militar, donde habían estado de vacaciones. Y cada tarde, cuando el hombre de la cama junto a la ventana podía sentarse, pasaba el tiempo describiendo a su vecino todas las cosas que podía ver desde la ventana.
El hombre de la otra cama empezó a desear que llegaran esas horas, en que su mundo se ensanchaba y cobraba vida con todas las actividades y colores del mundo exterior.
La ventana daba a un parque con un precioso lago. Patos y cisnes jugaban en el agua, mientras los niños lo hacían con sus cometas. Los jóvenes enamorados paseaban de la mano, entre flores de todos los colores del arco iris. Grandes árboles adornaban el paisaje, y se podía ver en la distancia una bella vista de la línea de la ciudad.
El hombre de la ventana describía todo esto con un detalle exquisito, el del otro lado de la habitación cerraba los ojos e imaginaba la idílica escena. Una tarde calurosa, el hombre de la ventana describió un desfile que estaba pasando.
Aunque el otro hombre no podía oír a la banda, podía verlo, con los ojos de su mente, exactamente como lo describía el hombre de la ventana con sus mágicas palabras. Pasaron días y semanas. Una mañana, la enfermera de día entro con el agua para bañarles, encontrándose el cuerpo sin vida del hombre de la ventana, que había muerto placidamente mientras dormía. Se lleno de pesar y llamo a los ayudantes del hospital, para llevarse el cuerpo.
Tan pronto como lo consideró apropiado, el otro hombre pidió ser trasladado a la cama de al lado de la ventana.
La enfermera le cambió encantada y, tras asegurarse de que estaba cómodo, salió de la habitación. Lentamente, y con dificultad, el hombre se irguió sobre el codo, para lanzar su primera mirada al mundo exterior; por fin tendría la alegría de verlo el mismo. Se esforzó para girarse despacio y mirar por la ventana al lado de la cama… y se encontró con una pared blanca.
El hombre pregunto a la enfermera que podría haber motivado a su compañero muerto para describir cosas tan maravillosas a través de la ventana. La enfermera le dijo que el hombre era ciego y que no habría podido ver ni la pared, y le indico:
“Quizás solo quería animarle austed”.
Epilogo:
Es una tremenda felicidad el hacer felices a los demás, sea cual sea la propia situación. El dolor compartido es la mitad de pena, pero la felicidad, cuando se comparte, es doble.
Si quieres sentirte rico, sólo cuenta todas las cosas que tienes y que el dinero no puede comprar. Hoy es un regalo. Por eso se llama presente.